Material n°2: Avance de tallado en madera
En esta y las siguientes entradas comentaré con el mayor detalle posible tanto mis experiencias con el material como con las herramientas utilizadas para tratarlo, para dar cuenta tanto de mis conocimientos previos como de los aprendizajes adquiridos, por pequeños o sutiles que parezcan, resultan muchas veces de bastante importancia para obtener el mejor resultado e incluso evitar accidentes.
Primer corte del borde de la mano
Para continuar con el avance del segundo material explorado, el trupán, presento aquí las etapas del proceso en su segunda parte (constituyendo la primera parte el prensando de las tablas). Procedí marcando mi mano y luego cortando por el borde de la misma. Para ello, debido a que no contaba con sierra ni caladora ni escolar, probé a utilizar las herramientas con las que contaba, a modo de desbaste. Esas herramientas fueron: cartonero con hojas marca OLFA de color negro, que es de buena calidad, además gubia similar a un formón (pero sin los bordes afilados). Para asegurar el filo constante, con regularidad cortaba las puntas de las hojas. Dicha acción se realiza generalmente con la herramienta color negro que se encuentra bajo los cartoneros, mas debido a que la perdí hace mucho tiempo y que, además, con su uso a largo plazo y debido a que son de plástico suelen deformarse hasta llegar a en ocasiones romperse, utilizo un alicate para quitar las hojas y asegurar el constante filo.
Debido a que las herramientas (cartonero y gubia) funcionaron con éxito, decidí no recurrir a adquirir una sierra escolar que, con el transcurso del tallado, consideré que me hubiese dado menor precisión en el corte. Como una reflexión, hubiese sido muy útil contar con un mazo de goma para hacer más rápido el corte con gubia, que se encontraba en posición vertical la mayoría de las veces.
Las tablas de trupán tienen la característica de, por su caracter de fibra de madera prensada, cortarse fácilmente en capas, con el cartonero quitaba dichas capas y luego las separaba del borde de la mano con la gubia estilo formón. En la siguiente imagen (1) y video se observa el proceso comentado.
| Imagen 1 |
Preparación de herramientas
| Imagen 2 |
Las gubias con las que cuento llevaban mucho tiempo sin uso y, por ello, advertí que necesitaban ser afiladas. No sabía cómo hacer ese proceso y era más sencillo de lo que pensé, recurrí a tutoriales y también preguntar a personas con experiencia en madera.
Utilicé, como se recomienda, lijas al agua, una de grano grueso y otra de grano muy fino, primero pasando las gubias por la lija gruesa y luego la fina. Estas lijas deben humedecerse previo a su uso, y están hechas para servir al acero.
Debido a mi poca experiencia el afilado no fue del todo completo pero quedé conforme con el resultado, pues de continuar podía arruinar las gubias. Las que cuentan con una forma en V tienden, según lo que constaté, a deformar su ángulo si no son correctamente pasadas por la lija. Para otra ocasión, entonces, debo practicar el utilizar el mismo ángulo en que está la gubia para afilarla correctamente, sino, por ejemplo, las que se encuentran en posición de V se deforman, se curvan y no cortan.
Primer esculpido y primeras reflexiones
| Imagen 3 |
Es por estas características que decidí no continuar
con el proceso, las fibras imposibilitan que el
volumen se genere y se note, tampoco es posible lograr curvaturas en los cortes verticales, intenté dejar rastro de las herramientas, como se tiende a hacer en el grabado, mas estas no se notaban o desaparecían con la presencia de las virutas. En la imagen 2 y 3 se observa una foto de mi mano y las marcas de la misma en la madera y en la imagen 4 el tallado realizado sin éxito, mientras que en el 5 se observa el detalle lateral.
| Imagen 4 |
volumen se genere y se note, tampoco es posible lograr curvaturas en los cortes verticales, intenté dejar rastro de las herramientas, como se tiende a hacer en el grabado, mas estas no se notaban o desaparecían con la presencia de las virutas. En la imagen 2 y 3 se observa una foto de mi mano y las marcas de la misma en la madera y en la imagen 4 el tallado realizado sin éxito, mientras que en el 5 se observa el detalle lateral.


Comentarios
Publicar un comentario