Material n°4: Cera de vela derretida
El cuarto material escogido es la cera de vela. Para utilizarla busqué referencias en Google, encontrando una simple manera de utilizarla mas un tanto peligrosa debido a las quemaduras que puede provocar la cera derretida si no se toman las precauciones adecuadas. Es por ello que, antes de describir mi experiencia, describiré el proceso con las consideraciones necesarias.
- Horas previas antes al proceso se debe asegurar el contar con hielo o con un recipiente de agua muy helada, para ello es necesario contar con un congelador. En caso de ser hielo, este se mezcla con agua a temperatura ambiente o inferior y rápidamente baja su temperatura.
- Luego de tener esto asegurado, pues es lo que principalmente evitará accidentes, se hierve agua (dependiendo de la cantidad de cera a utilizar) y luego se agrega la cera de vela en trozos, esta se derrite muy rápido
- Sin quitar aún el agua del congelador o en su defecto el hielo, se debe dejar reposando la cera hervida hasta que entibie, sin dejar que esta endurezca. La vela alcanza una alta temperatura y se adhiere muy rápidamente a la piel, es por ello que de utilizarse cuando aún está caliente producirá quemaduras en la zona a replicar.
- Cuando alcance una temperatura un poco superior a temperatura ambiente se procede a sumergir la parte del cuerpo a reproducir en agua helada, el agua muy helada corta momentáneamente la circulación y disminuye la sensibilidad, además de proteger de recibir directamente un material a temperaturas relativamente altas. Es muy importante probar este paso primero con la primera o las dos primeras falanges (en el caso de las manos), asegurándose de que no causen ningún daño
- El calor sí se siente en la parte a reproducir, pero no lo suficiente como para provocar quemaduras (ni siquiera leves), esto, por supuesto, si es que los pasos han sido cumplidos con rigurosidad y se ha hecho más de una prueba de material.
- Luego de aprobada la temperatura, en primer lugar se sumerge dos veces la parte a reproducir y rápidamente se mueve esta al agua helada. Cuanto, nuevamente, se perciba que esta ha disminuido su sensibilidad, se sumerge dos veces más. El proceso se repite unas tres o cuatro veces.
- La cera se endurece muy rápido en agua helada y es por ello que, al final del proceso (el penúltimo paso es sumergir, por última vez, en agua) hay que quitar la reproducción en unos dos o tres minutos aproximadamente, de esperar más esta pierde flexibilidad y se rompe al intentar quitarla. Es importante que en este paso que ya se acerca al final entre un poco de agua entre la piel y la cera.
- Es fácil que la piel se despegue de la cera. Dependiendo de la forma de la parte a reproducir será más sencillo o complejo el quitarla, debido a su flexibilidad inicial no es necesario realizar un corte (como en las vendas de yeso), además de ser poco probable que esto se pueda hacer, pues pierde flexibilidad con mucha rapidez. Mientras se encuentra tibia la cera se mueven muy lentamente, en este caso, los dedos, y con ayuda de la mano se empuja hacia arriba.
A diferencia de otros materiales, si bien reproduce satisfactoriamente la parte reproducida, hará falta más de un intento para lograr que sea exitoso, pues es un material que se trabaja con rapidez y mucho cuidado. En el video adjuntado a continuación la cera, a mi juicio, no se deja entibiar lo suficiente para evitar una quemadura, mas ilustra a grandes rasgos el proceso a seguir.
Proceso llevado a la práctica
Para este ejercicio utilicé doce velas delgadas, económicas y de fácil acceso, de aproximadamente 20 centímetros de largo y 1,5 de diámetro. Luego de cortarla en trozos con la mano pues es más rápido y fácil que con un cuchillo o similar, quité la pitilla interior de las velas. En ocasiones algún pedazo de estas quedaba al interior, mas al hervirlas las quité con un cubierto.Luego de ello herví las velas y las dejé reposar para entibiar, espera que fue demorosa pero necesaria. Mientras tanto preparé agua con hielo y me aseguré de que estuviera lo suficientemente fría. Luego de la espera procedí a sumergir mis dedos en agua hasta disminuir mi sensibilidad, luego introduje mis primeras falanges en la cera, comprobando que esta estaba en una temperatura no peligrosa. Hice esta prueba dos veces, en la imagen siguiente se observan los resultados preliminares.
Comprobada la seguridad del proceso, repetí los pasos anteriores. No fue posible sumergir toda mi mano pues no contaba con un recipiente más grande y adecuado para ser hervido (una olla) ni tampoco para verter el contenido en algo más hondo, como hubiese sido un plástico muy resistente a las temperaturas o uno de metal. En consideración de esto introduje tres cuartos de mi mano, para ello no la sumergí en posición anatómica, sino que levemente curvada.
Resultados y conclusiones
El resultado del uso de la cera es el siguiente:
| Imagen 1 |
| Imagen 2 |
Hasta ahora me parece que la mano es el lugar más indicado pues la sensibilidad a la temperatura avisará de inmediato en caso de que la vela esté muy caliente aún. Es importantísimo para este proceso el tener paciencia y realizar pruebas de temperatura, de otra manera pueden producirse quemaduras. Al seguir con cuidado el proceso primeramente descrito no obtuve ninguna quemadura ni molestia en mi mano.
| Imagen 3 |
| Imagen 4: Resultado final |


Me gusta mucho la estética de tu blog, está todo muy ordenado y claro. El proceso de este trabajo se ve entretenido, el contenido visual ayuda mucho para la explicación del proceso. Buen trabajo compañeraa :)<3
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